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Margot Matre

Porqué algunas personas deciden estar solas.

Las personas en su mayoría necesitan tener a alguien a quién poder mangonear a su antojo, su estabilidad emocional depende de estas acciónes, gracias al control que ejercen sobre otros, consiguen una seguridad emocional en ellos mismos que de otra manera no conseguirían.

La Sociedad, bueno los individuos que la formamos, somos dependientes emocionalmente y psicologicamente en nuestra gran mayoría de las personas que con-viven junto a nosotros, (padres, madres, hijos, otros familiares, novias, novios, amigos etc.).

Tenemos la necesidad de mangonear y de ser mangoneados por los demás, es una de nuestras señas de identidad, gracias a esta forma de convivencia, conseguimos salir adelante a lo largo de nuestra vida diaria sin vovernos locos.

Por supuesto lo suyo sería que no necesitasemos ejercer ningún control sobre nadie para estar sanos mentalmente, debería bastar con tenernos a nosotros mismos, confiar en nuestras reacciones, deseos, capacidades y en nuestros setimientos, con independencia de lo que hiciesen los demás, y por supuesto vivir siendo independientes de sus controles y de nuestros controles hacia los demás.

Cuando alguien dice te quiero en realidad está diciendo: Eres mío me perteneces. Y sentir de esta manera es negativo.

Cuando las personas toman decisiones por otros siempre lo justifican diciendo que son por su bién, y ¿que sería de sus vida sin ellos? (la realidad es que todos estamos preparados para tomar nuestras propias decisiones) pero en realidad lo hacen porque necesitan ejercer ese control para sentirse más seguros/as, es su forma de vida, si no tubieran a quien controlar sus vidas no tendrían sentido.

Cuando alguien decide la ropa que debe ponerse otra persona, lo que debe comer, lo que debe hacer (por supuesto siempre que no sea ese su trabajo), lo que está haciendo es ejercer el control sobre esa o esas personas, y lo hace para sentirse mejor, para realizarse, y gracias a estos actos sobre los demás sentirse cada día más seguro/a de si misma, en realidad lo que está haciendo es perjudicarse y perjudicar a esa persona, porque la está haciendo una persona dependiente, y a su vez ella también es dependiente del control que necesita ejercer para sentirse mejor.

Cuando las personas actuen proponiendo a los demás lo que crean más oportuno, pero sin obligaciones para nadie, se resolverán estos conflictos de poder, porque es lo que son, luchas de poder que con el tiempo se convierten en necesidades.

Actuando en libertad, dejando que cada cual sea como quiera y haga lo que crea más conveniente para él, dejándo que esa persona experimente y gane experiencia. Si todos actuamos de esta manera nuestra Sociedad estoy segura (bueno y las personas que la formamos), será más dinámica y muchísimo más feliz.

Pero por el momento seguirá habiendo personas que decidan vivir solas y libres. Sin compromisos ni ataduras a sentimientos buenos, que con el tiempo se convierten en negativos.

 

Saludos para todos de vuestra amiga, Margot.



Todo el día en la Iglesia y tan alejados de Dios.

Estar todo el día en la Iglesia y vivir alejados de Dios, no solo es algo que pasa a veces, sino que es lo más natural del mundo, vamos que es lo normal.

La mayoría de las personas se creen que con ir a la Iglesia una vez por semana es más que suficiente para estar en linea con Dios, y no se esfuerzan en lo más mínimo por cambiar y corregir sus defectos, es como si por el hecho de ir a la Iglesia una vez a la semana hubieran conseguido algún tipo de inmunidad y siguen con sus defectos, y además con el plus de sentirse mejores que los que no van a la Iglesia.

Para la mayoría de las personas escuchar y contar cotilleos es lo más natural del mundo y no lo ven como un defecto, por supuesto lo contemplan como algo que no esta mal hacer.

Cuando una persona habla de otras personas y cuenta sus cosas privadas y personales a terceras personas, está invadiendo la privacidad y el derecho a la intimidad que todos tenemos.

Nada nos da derecho a contar lo que vemos, o a contar lo que nos cuentan, si el asunto no es nuestro.

El cotilleo conlleva además del perjuicio a la persona que es la protagonista del cotilleo, al perjuicio de la persona que lo extiende.

Cuando no somos capaces de no contar lo que vemos, oimos, o lo que nos cuentan, nos convertimos en adictos al cotilleo y a las especulaciones que se convierten en más cotilleo, haciéndonos esclavos a esta adicción.

La mayoría de las personas se creen que son buenas personas por que no roban, ni matan, y cumplen con las normas generales de convivencia, pero la realidad es que si cotillean de otros estan obrando mal, y están perjudicando a muchas personas criticando y creando verdaderos o falsos testimonios sobre asuntos que no son de su incumbencia.

Además se están perjudicando a ellos mismos al no ser capaces de controlar su adicción al cotilleo, y permitiendo que esa adicción gobierne sus vidas.

De que vale que una persona vaya todas las semanas a la Iglesia, si cuando sale por la puerta ya está cotilleando sobre los demás, que sentido tiene.

"Quien esté libre de pecado que tire la primera piedra" dijo un gran Maestro, entonces siguiendo esta frase que hacemos contando cotilleos y criticando sobre asuntos que no son de nuestra incumbencia.

Por supuesto que no solo cotillean las personas que van a la Iglesia, he puesto este ejemplo porque es un ejemplo que conozco y el que más me choca.

La adicción al cotilleo es general en la Sociedad en la que vivimos, es un hábito que no contemplamos como negativo porque ni siquiera nos damos cuenta de que lo hacemos.                                       

La adicción al cotilleo es un asunto serio y grave, que genera un gran perjuicio.

Al ser una adicción es una enfermedad que hay que tratar como tal, que no solo perjudica a la persona protagonista del cotilleo, también perjudica a la persona que lo cuenta, lo critica, lo exagera, lo especula y lo alimenta, y todo porque no lo puede evitar, porque se ha convertido en una adicción que lo controla y lo maneja como si fuese su dueño, haciendo de él o de ella una persona que no obra bién.

 

 

Bueno con esto me despido, hasta la próxima.

                     Feliz día para todos.                   

          Saludos de vuestra amiga, Margot.

 

                          

                                        



Una historia increible, capítulo dos.

                                 Capítulo dos de una historia increible.

                                 (Primero leer el capítulo anterior).

 

Bueno mis niños,así empieza una historia que se remonta a cuando yo era una niña de 9 años, más o menos la edad que tenéis vosotros ahora.

-Lucila-  Abuela, cuantos años tienes tú.

-Abuela-  Muchos tesoro, muchos, tantos que ya no los cuento.

-Lucila-  Cuantos son muchos.

-Fran-  La abuela ya te ha dicho que no los cuenta, y yo lo que quiero es escuchar su historia, pero si hablas tú no avanzamos, asi que deja hablar a la abuela.

Lucila.- Vale, cuéntanos tu cuento abuela.

¡EH! intervine un poco enfadada, que lo que os voy a contar no es un cuento, lo que os voy a contar es una realidad, lo que os quiero contar me pasó a mí, y aunque os pueda parecer increible, es tan real como que ahora mismo estamos aquí sentados los tres.

¡Está claro chicos!

"CRISTALINO", contestaron los dos al tiempo.

Últimamente no se el porqué, les había dado por esa palabra, tenían desesperada a su madre con tanto "CRISTALINO", todo para ellos en las últimas semanas era "CRISTALINO", por supuesto mi historia no iba a ser distinta... pues eso... "CRISTALINO".

 

 

Continuará...

 

Saludos para todos de vuestra amiga, Margot.


 



 


Una historia increible (uno).

Jamás pensé que volvería a contar la historia más fantástica de mi vida, en una ocasión se la conté a mi padre y hasta hoy la había guardado en el fondo de mi baúl de los recuerdos.

Esa tarde me trajeron a mis nietos a casa para que los cuidara, mi hija y su esposo iban al teatro y recurrieron a mi como cangura, así que esa noche los niños la iban a pasar con la abuela.

Estábamos jugando a la Oca, cuando Lucila mi nieta de 7 años, mirándome con insistencia me preguntó si yo siempre había sido tan vieja como lo era ahora, Fran mi nieto de 11 años, salió rápidamente en mi ayuda, la dijo: que cosas tienes Lucila, todos nacemos niños y luego poco a poco nos vamos haciendo viejos, lo mismo que los perros, tu te acuerdas de que cuando trajeron a Luna (una dálmata de dos años que tenían en su casa), Lucila asintió con la cabeza, ya te acordarás que era una cachorrita muy pequeña, y mírala ahora lo grande que se ha hecho, con las personas pasa lo mismo.

Lucila escuchaba a su hermano y entendía su explicación, pero debía considerarme muy vieja porque volvió a preguntar: ¿Abuela, alguna vez has sido una niña como yo?

Me quedé mirándola con atención y en ese momento me vino a la mente una historia que no estaba segura de si debía contarsela o no, solo sé que cuando me dí cuenta les estaba diciendo: Chicos queréis que dejemos de jugar a la Oca y la abuelita os contará una historia que la pasó cuando era una niña de 9 años.

Los dos gritando a la vez dijeron que sí, que les gustaban mis historias, asi que nos acomodamos los tres sobre la alfombra del salón con nuestros cojines, cada cual tenía predilección por el suyo, y una vez que todos estábamos en nuestros sitios bien instalados, empecé a narrar mi historia.

..........................................................Pero eso será, otro día.

 

 

                 

                  Saludos para todos vuestra amiga, Margot.

COSAS DE NIÑOS.

        Juanito había estado hablando con su madre y esta se lo dejó muy claro, le dijo: ¡Juanito, hoy estás castigado sin televisión por haber pegado a tu hermana Beatriz! ¡Vete inmediatamente a tu cuarto y recapacita!

        Juanito era un niño de 9 años, vivía en una casa muy bonita de dos pisos junto con sus padres y su hermana Beatriz de 6 años, su hermana y él siempre estaban peleándose, esta vez su madre que estaba harta de los dos le había castigado.

        Beatriz la benjamina de la casa, era una trasta que nunca dejaba pasar la oportunidad de meterse con su hermano, en esta ocasión le había tirado dentro de la taza del inodoro, a un guerrero Siux y a su caballo que eran de plástico duro, con los que estaba jugando Juanito, y claro este fuera de si la dió un tortazo.

        Beatriz también había sido castigada por su madre lo mismo que Juanito a no ver la televisión.

        Juanito se fué a su cuarto que estaba en el piso superior muy enfadado, se tiró boca arriba encima de la cama y empezó a golpear el colchón con todas sus fuerzas, primero con las manos, luego con los pies y por último saltando encima.

        Cuando Juanito se cansó de pelearse con el colchón se sentó sobre él y empezó a recapacitar, estaba harto de que siempre le castigasen por culpa de su hermana, no era justo, tampoco era justo que a Beatriz por ser la más pequeña la dejaran hacer lo que quisiera, mientras que a él su hermana no le dejaba en paz nunca.

        En esas estaba cuando de pronto la cama se rompió y se cayó, haciendo mucho ruido al chocar contra la madera del suelo, (entre que la cama era vieja, y la paliza que le había dado Juanito, las patas traseras de la cama no habían podido soportarlo y se habían roto).

        A María la madre de Juanito que estaba justo debajo haciendo sus tareas de casa, casi la dá un síncope al oir el golpe de la cama contra el suelo, subió a la carrera pensando que el golpe se lo habría dado Juanito en la cabeza.

        María abrió la puerta del cuarto y se encontró a su hijo intentando arreglar la cama, (María respiró tranquila, Juanito estaba bien). Que has hecho esta vez le gritó. 

        Juanito balbuceo algo que no se entendía, mientras levantaba las manos en el aire indicando que él no sabía nada.

        María sin dejar de gritar y de quejarse por la mala vida que le daban sus hijos, echó un vistazo a la cama que todavía se sostenía sobre sus patas delanteras, comprobó que la cama más abajo no iba a ir, asi que dirigiéndose a su hijo le dijo: Hoy dormirás en esta cama y mañana ya veremos, lo que tengo muy claro es que en todo el mes no vas a ver la tele, así tendrás tiempo para recapacitar sobre todo lo que me estás haciendo. Y dando un portazo salió del cuarto muy disgustada.

        Juanito se quedó más tranquilo cuando su madre se marchó, tampoco le había ido tan mal después de todo. Lo primero que hizo fué tumbarse encima de la cama con mucho cuidado, la cama resistía, aunque él no estaba nada confiado.

        La puerta del cuarto se estaba volviendo a abrir, Juanito se giró instintivamente, miró hacia la puerta abierta y alli estaba ella, la responsable de todo.

        Beatriz tenía una sonrisa de oreja a oreja, había oído el ruido de la cama al romperse, así como gritar a su madre, con lo que apareció cuando ya había pasado el peligro. Beatriz echó un vistazo a la situación, su hermano estaba tumbado en una cama inclinada y parecía que se lo estaba pasando muy bien.

        Juanito que conocía a su hermana mejor que su propia madre, cuando vió la sonrisa en la cara de Beatriz trató de levantarse de la cama, pero ya era demasiado tarde, Beatriz ya estaba corriendo hacia la cama y de un salto cayó encima de él (que en ese momento se estaba incorporando), cayendo los dos juntos sobre lo que quedaba en pie de la cama.

        Como era de esperar la pobre cama no pudo soportar la trastada de Beatriz, y cayó haciendo el doble de ruido que la primera vez.

        Los dos niños que estaban abrazados, se quedaron como estatuas sobre la cama, que ya descansaba sobre el suelo, esperaban a que su madre entrara de un momento a otro por la puerta muy enfadada.

        Los minutos pasaban y allí no subía nadie, de pronto los niños empezaron a reirse a carcajadas, no podían parar sus risas.

        La madre que había visto subir a Beatriz al piso superior oyó el golpetazo, pero no se movió, esperaba de un momento a otro escuchar los lloros y quejas de sus hijos, pero cuando lo que escuchó fueron sus risas, una sensación de alivio la recorrió todo el cuerpo, estos niños pensó, y sonriendo siguió con su tarea.

 

 

       

         Saludos para todos de vuestra amiga, Margot.

       

       



       

       



La Guerra, esa gran idiotez.

La luna se abría paso entre las nubes de una noche que sería mágica para Gabriela, Gabriela era una niña que dormía plácidamente soñando con lo Reyes Magos de Oriente que vendrían cargados de regalos para los niños.

Gabriela era una niña de esas de entre tantas miles que viven en campos de refugiados, vivía con sus padres y con sus dos hermanos en una tienda de lona, la Guerra los dejó sin casa y sin futuro.

Gabriela, había pedido a los a los Reyes Magos un regalo muy difícil de conseguir, les había pedido el fin de la Guerra y que todos vivieran en paz otra vez.

En la otra esquina del país un niño agonizaba, su padre, un General y Jefe de las fuerzas armadas que luchaban encarnizadamente contra su hermano y rival, para conseguir gobernar el país por el que luchaban los dos para quedarselo uno solo de ellos, sin importarles las consecuencias.

El General estaba postrado junto a la cama de su hijo enfermo, el niño se moría, el niño necesitaba ser operado inmediatamente para tener alguna posibilidad de vida, pero el médico capaz de realizar esa proeza era el hermano del General, un gran cirujano, era el que luchaba junto con su ejército en contra del General.

La esposa del General, la madre del niño, sabía que su marido nunca llamaría a su hermano para pedirle que ayudara a su hijo, así que envío para el hermano del General, a un mensajero con una carta explicándoselo todo y pidiéndole por favor que salvara a su hijo, que también era su sobrino.

Las horas pasaban sin noticias, la madre del niño enfermo lloraba desconsoladamente y rezando se encomendaba a su Dios.

De madrugada el General recibía una carta de su hermano, en ella le ofrecía una tregua de Navidad, para atender a los heridos, intercambiar prisioneros, y para que todos los niños pudieran salir a la calle libremente a jugar, además se ponía a su disposición como médico para atender a su familia.

El General llamó a su mujer y le enseño la carta que le había enviado su hermano, luego se reunió con sus Generales y les anunció que iba a aceptar una tregua de Navidad, que le había ofrecido su rival y hermano.

A todos los Generales les  pareció bien la noticia, porque todos estaban hartos de la guerra.

En la otra esquina del país Gabriela se despertó sobresaltada, mejor, las personas del campo de refugiados la despertaron con sus gritos de alegría, se había decretado una tregua de un mes, un mes de paz, así que estaban todos como locos corriendo y saltando llenos de alegría y de felicidad.

Gabriela cogiendo un papel en blanco, se sentó en el suelo de su tienda para escribir una carta que decía así:

Queridos Reyes Magos de Oriente, se que estáis muy ocupados por estas fechas y como tenéis muchas cosas que hacer y poco tiempo para hacerlas, este año solo habéis podido traer la paz para mi pueblo durante un mes.

Por eso os pido ahora mi regalo de Navidad para el año que viene, así tendréis tiempo de sobra para conseguirlo completo.

"Os pido que se acabe la guerra para siempre, y que la paz en mi país dure todo el tiempo y no solo un mes"

Muchas, muchas gracias mis queridos Reyes Magos de Oriente, os mando muchos besos, mua,mua,mua y requetemua.

(Gabriela, la niña del campo de refugiados).

 

                             

 

                             Saludos para todos de vuestra amiga, Margot.

 



 



GRECIA, somos todos.

 

                                              (Jesús Matre)

 

Cuando era un joven de 14 años, pasaba más tiempo en la calle jugando con mis amigos que en casa. En esa época vivía en un barrio de una ciudad pequeña, teníamos mucho terreno a nuestra disposición, como no había mucho construido en el barrio la naturaleza estaba cerca de nuestras casas, teníamos campas para jugar al fútbol, para hacernos casetas, había riachuelos y estanques donde jugábamos a coger ranas y salamandras, también había muchas huertas y árboles frutales rodeando nuestro territorio.

La vida de los niños y jóvenes de mi quinta se desarrollaba en la calle, allí nos hacíamos hombres. Las peleas entre nosotros eran normales y servían para situarnos dentro del grupo en el escalafón que cada uno se ganaba. Todos teníamos nuestro sitio y todos juntos (cada uno con sus cualidades y defectos) formabamos la "banda". También eran normales las peleas con las bandas rivales de otros barrios, unas veces ganábamos y otras perdíamos, pero siempre actuábamos como un grupo unido, en las derrotas nos reconfortábamos los unos a los otros, y cuando ganábamos lo celebrábamos como si hubiéramos ganado un mundial de fútbol.

En esa época aprendí que existen dos tipos de personas, los que abandonan a sus compañeros ante las dificultades, y los que nunca abandonan a sus compañeros pase lo que pase.

La realidad de GRECIA ES SURREALISTA para mis ojos, no entiendo como una nación que pertenece a un grupo poderoso de naciones, está siendo presionada por sus propios compañeros a devolver un dinero que no tiene, y a la que están obligando a suicidarse porque no puede devolverlo, no entiendo como un grupo que quiere ser fuerte y referente para otros grupos a nivel mundial, se debilita a si mismo y muestra sus debilidades abandonando a uno de los suyos a su suerte. NO LO ENTIENDO.

En todo este asunto lo único que veo es egoísmo y falta de compañerismo.         NO ENTIENDO como una parte del grupo es tan ciega que no vé a uno de sus miembros hundido y en la ruina más absoluta, mientras otros miembros del mismo grupo que son ricos prefieren recuperar su dinero antes que ayudar a uno de sus miembros.

"LA FORTALEZA DE LOS GRUPOS SE MANIFIESTA POR LOS LAZOS AFECTIVOS ENTRE SUS MIEMBROS, Y ESOS LAZOS SE FORTALECEN EN LOS MOMENTOS DIFÍCILES"

Los dirigentes del Euro grupo no se han criado en la calle como yo, porque si asi fuera sabrían que los lazos de fraternidad del grupo estan por encima del dinero y tratarían mejor a sus compañeros, porque lo que nos hace fuerte ante los demás es nuestra fortaleza como grupo unido. No harían lo que están haciendo, que es debilitarse y hundir en la pobreza a millones de personas que pertenecen a su mismo grupo.

La Unión Europea no puede sustentarse solo en lazos económicos, tienen que sustentarse en valores humanos y personales, reconociendo los derechos a una vivienda digna, sanidad gratuita, enseñanza gratuita, a tener un trabajo, a sueldos y pensiones dignas para todas las personas que componen el grupo, porque el grupo lo componen "todos" da igual el país de procedencia, y esa es la única realidad que existe si se desea una Europa Fuerte y Unida.

No se puede  hacer una Unión fuerte si no se defiende a los más vulnerables del grupo. La supervivencia de los grupos viene dada por su capacidad de estar unidos cuando las cosas van mal.

Y recuerden señores hay dos tipos de personas, los que abandonan a los suyos ante las dificultades, y los que nunca abandonan a los suyos pase lo que pase.

"ESTO ES LO QUE YO APRENDÍ EN LA CALLE Y VALE PARA TODA UNA VIDA"

 

                   Gracias a Margot, por dejarme este espacio en su blog.

                           Atentamente, Jesús Matre.

LA DUDA.

 

La Duda, esa pesada carga, ese extraño sentimiento que nos ataca cuando tenemos que tomar una decisión.

La duda...dudamos tanto cuando tenemos que decidir, sobre todo cosas importantes, que a veces la duda se convierte en un infierno.

Pero con todo, la duda que se produce cuando dudamos de nosotros mismos es con mucho la peor de las dudas.

¿Porque nos cuesta tanto la toma de decisiones, sobre todo las que nos conciernen a nosotros?

Yo creo que dudamos tanto, porque no estamos acostumbrados a la toma de decisiones importantes.

Las personas acostumbradas a tomar decisiones no dudan, las toman sin más, como algo habitual para ellos, bien es cierto que esas personas si dudan cuando tienen que decidir sobre asuntos nuevos o propios, sin embargo siguen tomando las decisiones, aunque las nuevas decisiones les lleven tomarlas algo más de tiempo.

Para estas personas la toma de decisiones se les hace fácil, porque están acostumbradas.

Podemos decir que la toma de decisiones es algo que se aprende, y para aprender nada mejor que tomar decisiones, cuantas más mejor.

En nuestra vida cotidiana dejamos que otros tomen decisiones por nosotros, desde lo que tenemos que vestir, lo que tenemos que comer, lo que tenemos que estudiar, en donde tenemos que trabajar, lo que tenemos que pensar, etc.

Todo lo permitimos porque es más fácil y más cómodo callar, que pensar, o enfrentarse a los demás.

Nuestras vidas se han convertido en vidas lineales y sin sobresaltos, nos hemos amaestrado, nos hemos domesticado.

Con el paso del tiempo nuestra rutina se ha convertido en dejar que otros tomen las decisiones por nosotros, y esto realizado por la mayoría de personas, hace que esta sociedad sea presa fácil de personajes a veces poco capaces y de dudosa reputación pero muy decididos, a los que no les preocupa la toma de decisiones.

Hemos renunciado a la toma de decisiones, hemos renunciado a tomar el timón sobre nuestras vidas.

Cuando dejamos que otros tomen nuestras decisiones, es cuando aparece la peor de las dudas, aparece la duda sobre nosotros mismos y esta duda es la más dolorosa de todas.

No tenemos que dejar que otros tomen decisiones por nosotros.

Si nos equivocamos al tomar decisiones tenemos que recordar que se aprende tropezando, nadie ha nacido sabiendo las cosas, la vida consiste precisamente en esto, en tomar decisiones y equivocarse.

Con el tiempo y después de alguna decisión errónea seremos verdaderos especialistas, seremos los  Capitanes de nuestros barcos y eso es lo más importante para nosotros, y también lo será para todo el conjunto de la sociedad.

 

                          

                             Saludos para todos de vuestra amiga, Margot.