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Margot Matre

CONFIAR, QUE GRAN PALABRA.

La "Suerte", esa cosa abstracta que sale y entra en nuestras Vidas sin avisar y sin justificarse cuando desaparece.

La "Suerte", un camino incierto donde confluyen cantidad de expectativas e ilusiones, la mayoría de las veces baldías. Deseos y sueños en los que ponemos todas nuestras esperanzas y que generalmente nunca se materializan.

La "Suerte", ese componente de la Vida del que no nos cansamos de mencionar y al que la mayoría de las personas no sabe como buscar, ni donde encontrarla.

La "Suerte", esa paradoja de la Vida, porque después de mucho buscarla cuando la encontramos generalmente no la reconocemos, salvo que nos estalle delante de nuestras propias narices con algo grandioso.

La "Suerte", ese Don que tenemos muchos solamente por existir, por respirar, por poder comer, por poder beber, etc. y disfrutar de todo ello.

La "Suerte" está en lo pequeño, en las cosas que hacemos cada día y que no valoramos lo suficiente, como la amistad, la familia, el trabajo, la ayuda dada y recibida, etc. Todo lo que hacemos y todo lo que conseguimos con nuestro esfuerzo también lo deberíamos llamar "Suerte".

La "Suerte", la podriamos comparar con la definición de Frìo: "Frìo es la ausencia de Calor". Siguiendo con la definición podríamos decir que La Mala Suerte: "Es la ausencia de la Suerte".

Y con esta definición vemos que todo nace y fluye alrededor de la Suerte, porque no hay buena o mala Suerte, lo que hay en todos los casos en los que no somos afortunados (o eso creemos), es ausencia de Suerte. 

La "Suerte", la buscamos generalmente para tener una solución a nuestros problemas, cuando lo que deberiamos hacer es confiar más en nosotros y en las cosas que hacemos nosotros.

"Confiar", la gran palabra que debería estar grabada en letras de molde en todos los hogares en un sitio preferencial.

A "Confiar" en que las cosas que hacemos van a salir bien, yo lo llamo "SUERTE".

La "Suerte". Pero que es la Suerte. Buena pregunta para hacerla al principio de éste escrito, pero para preguntarla al final, quizás, y sólo quizás, no sea lo más adecuado, pero como en estas estamos... Os tengo que decir: "La Suerte es un pensamiento que nosotros alimentamos a nuestra conveniencia, para rellenar vacíos de pensamientos positivos de los que carecemos". 

La "Suerte", o lo que entendemos por suerte no siempre cuando nos sucede nos es beneficiosa, sabemos de muchas personas a las que las ha tocado la Lotería y se han echado a perder. Lo que quiero decir es que para mí, la "Suerte" como tal no existe, existe nuestra necesidad de que las cosas salgan como esperamos, pero el resultado final de la "Suerte" siempre dependerá de lo que hagamos nosotros, una vez que las cosas ya hayan salido o no como esperábamos.

Y por supuesto nosotros no tenemos la varita mágica para ver el futuro, por eso solo nos queda CONFIAR, confiar en nosotros y en las cosas que hacemos. Eso es lo que pienso yo.

Podría seguir hablando sobre este tema, pero quizás lo único que conseguiría sería emborronarlo y complicarlo más, así que me despido ahora mismo, hasta la vista amigos.

 

                                 Salud para todas y todos, Jesús.

EL POLVO, LA TECNOLOGÍA... Y NOSOTROS.

De un polvo salimos, polvo seremos, y polvo echaremos.

Parece que la Vida, nuestra Vida, va de polvos.

Que habremos hecho los seres humanos para acabar siendo polvo, venir de un polvo, y vivir para desear echar un polvo.

El "Polvo" como nombre-sustantivo nos puede indicar varios significados distintos, dependerá por supuesto de como vaya acompañado en el escrito, y también según el contexto en el que se diga, por ejemplo: no es igual echar polvo en la casa, que echar un polvo en la casa.

Comprendemos que esta dimensión que no es nueva sobre los polvos, todavía tiene muchas más connotaciones, por ejemplo: "Te voy a hacer polvo". "Quítame una sola mota de polvo de mi ropa y verás como las gasto". "A ti lo que te está haciendo falta es que te echen un buen polvo". "Si un polvo no me quieres echar, es que no me quieres de verdad". "De esos polvos, estos lodos". "Toma un poco de este polvo y vas a flipar en colores". Etc.

En el día de hoy  me he sentado ante el ordenador con ganas de escribir, pero sin un tema pensado sobre el que escribir, y luego poco a poco a ido saliendo el tema del Polvo. 

La verdad es que la palabra polvo está muy cotizada a la hora de hablar sobre diferentes temas cotidianos de nuestras vidas, es un comodín fácil de utilizar y además menos ofensivo para nuestros oídos que si utilizamos otras palabras para decir lo mismo, por ejemplo: En vez de vamos echar un polvo, "vamos a follar". Pues no suena igual y en eso estaremos todos de acuerdo, además cuando utilizamos un "amiguismo" de polvo como "polvete", todavía suena mejor. "Vamos a echar un polvete", pues eso.

Y hablando de otras cosas, que tendrán los polvetes que sientan también, como no soy científico, lo voy a resumir a la manera proletaria, con terminos que todos entendemos.

Después de un "Buen Polvete"... te quedas en PAZ contigo mismo, en PAZ con el Mundo, y con una sensación de felicidad tan grande que te quedas traspuesto. 

Son tan reconfortantes esas sensaciones en la compañía de otra persona a fin a ti y que está sintiendo lo mismo que tú, que te podrías morir alli mismo con total tranquilidad y además feliz.

Me gustaría que esas sensaciones duraran más en el tiempo, la lástima es que rápidamente se diluyen, y la realidad vuelve a tomar el pulso de nuestras Vidas para atarnos otra vez al yugo de lo intrascendental.

Me imagino que en el futuro y gracias a la Ciencia Virtual, conseguiremos tener sensaciones parecidas y sin necesitarnos los unos a los otros para conseguir esos estados de bienestar que conseguimos cuando echamos con nuestra pareja un buen Polvete.

Se que el progreso es imparable y no podremos oponernos a él, pero lo cierto es que cuando llegue ese momento de placer Virtual, en soledad, sin el sentimiento de cariño correspondido y sin acompañamiento humano, a partir de ese momento se marcará el declive final de nuestra especie como "Humanos", y la desaparición total de nuestros sentimientos más altruistas.

La Humanidad ya está en estos momentos en un consumo adictivo, de sustitutos artificiales de personas, de conversaciones a través de medios tecnológicos que cada vez nos separan más y nos acercan a ese futuro artificial que ya está aquí y del que cada vez hay más personas enganchadas.

El futuro que nos espera es un futuro en el que la tecnología nos hará alejarnos los unos de los otros, hasta el punto de dejar de tener empatía con las desgracias ajenas. Nos haremos más egoístas e individualistas de lo que ya somos en este momento. 

Y todo para qué, pues para nada bueno. Y lo peor de todo es que ya no hay marcha atrás. Esta rueda ya gira hacia nuestra destrucción personal, es algo irremediable.

Por supuesto que no quiero acabar estos textos con ningún tipo de pesimismo, entre otras razones porque yo soy una persona alegre, incombustible a la adversidad y me adaptaré "A Mi Manera" a los nuevos tiempos.

Así que me voy a acicalar y ponerme guapo para ir a buscar a mi "media naranja" y luego si se tercia...a echar un BUEN POLVETE.

 

 

                                   Salud para todas y todos, Jesús.

LA MEJOR MAESTRA.

Una mañana que salí a pasear al Campo, me encontré con un caracol que intentaba cruzar una carretera, el pobre se encontraba al principio de su intento y yo sin pensármelo dos veces, lo agarré por su casa a cuestas, lo llevé al otro lado de la carretera, lo deposité en la hierba, y me marché satisfecha por mi buena acción.

Me sentí muy bien, contenta conmigo misma por haber ayudado al caracol, la verdad es que sin mi ayuda quizás nunca lo habría conseguido, la carretera era muy  transitada a esa hora y cualquier vehículo podría haberlo atropellado.

Ese día especialmente necesitaba estar a solas conmigo misma, necesitaba pensar y obtener respuestas, cuando me encuentro así siempre hago lo mismo, me voy al campo a pasear sola, bueno sola no, me voy con los pensamientos que me intranquilizan y para los que no tengo respuestas.

Ese día quería pensar sobre una persona de mi entorno a la que no comprendía, no comprendía las reacciones que esa persona tenía hacia mi, hacia las cosas que yo decía, cosas que para mí no tenían nada de ofensivas, ni molestas, y siempre dichas desde la cordialidad, pero que para la persona en cuestión era como si le clavaran estacas en el corazón.

Despues de pensar en voz alta y darle cien vueltas al problema escuchè a mi voz interior, entonces comprendí que todo estaba relacionado con el Ego de esa persona, un Ego enorme que le impedía actuar con sencillez y buen rollito.

Lo que decidí fué hablar con esa persona y explicarle las cosas desde mi punto de vista, y que esa persona me explicase las cosas desde su punto de vista para llegar a un entendimiento. 

Mientras volvía del campo pensaba que para una persona con un Ego tan extraordinario le sería imposible entenderme, porque su Ego siempre se lo impediría, y en esas estaba cuando al volver a pasar por la carretera del principio de este relato, me encontré con un caracol aplastado en ella por culpa de algún vehículo. 

Lo primero que pensé era que "mi caracol" habria vuelto a cruzar la carretera y que yo en vez de ayudarle lo que hice con mi acción fué perjudicarle más, lo segundo que pensé es que quizás aquel caracol no fuese el mismo, que fuese otro haciendo el mismo trayecto.

Luego pensando sobre lo que había pasado con el asunto del caracol, me vino una idea a la cabeza, esa idea era que a veces a las cosas que nos suceden hay que dejarlas correr para que sigan su curso natural, y que cuando intervenimos con toda nuestra buena intención lo que conseguimos es justo el efecto contrario, o a veces liarla más.

El nuevo pensamiento que se apoderó de mi cabeza era que pecamos de intervencionistas, cuando resulta que la propia Vida es la gran educadora de todas las criaturas que habitamos en la Tierra, y que ella no necesita de nuestra ayuda, que tenemos que dejarla hacer su trabajo.

Por fin resolví definitivamente y sin proponérmelo el asunto que me traía de cabeza ese día, decidí no intervenir en el asunto de la persona que no me entendía, lo dejé todo en manos de la Providencia que es la parte ejecutora de las cosas de la Vida.

Así que me alejé del problema dejándolo pasar de largo, seguí con mi buen rollito, y el que quiera "Peces", que se meta en el "Rio" de la Vida.

 

                Salud para todas y todos, vuestra amiga Margot.

A LA GUERRA, POR EL RENCOR DE UN INDIVIDUO.

En la selva vivían juntas pero no revueltas y ocupando el mismo espacio de terreno varias familias de primates, eran primates de distintas razas y de distintas costumbres, unos habitaban preferentemente las copas de los árboles, otros las zonas bajas de los àrboles, y otros lo hacían por el suelo, bajo los árboles y sus alrededores. 

La convivencia entre ellos por supuesto que no era perfecta, y como en todas las comunidades a veces había disputas que se solucionaban con cuatro gritos y alguna huída a tiempo del infractor de las normas generales. Pero por lo demás los grupos se respetaban, y cuando se presentaba por allí algún depredador entre ellos se avisaban y se ayudaban.

Las tribus de primates tenían sus líderes, ellos ejercían el control en cada grupo y gracias a ese control las cosas entre ellos se desarroyaban correctamente.

Sucedió que en la comunidad de primates que vivían en las copas de los àrboles, nació un especimen distinto a ellos, de menor tamaño y de distinto color, era albino.

La razón era que en una escaramuza entre clanes una hembra de las alturas se escapó y se exilió durante un tiempo, el caso es que en su exilio se unió en relación sexual, con un macho soltero que también vagaba libre por la selva, este ejemplar pertenecía a otro grupo de primates que vivía en otra zona distinta. El asunto es que la hembra después del escarceo volvió con su familia y aquí no ha pasado nada, o eso se creía ella. El caso es que de esa unión nació un ejemplar distinto al resto, y no solo a su familia, el caso es que no se parecía a ningún congénere de los alrededores.

El ejemplar debido a su tamaño más menudo y a su color albino pronto se convirtió en el blanco de todas las travesuras de los compañeros de su edad, incluso algunos mayores le daban la espalda cuando se acercaba, pero el mayor problema lo tenía con su madre, su madre, no era una madre al uso, por el contrario era una madre que no se preocupaba de su hijo, incluso la molestaba tener que cuidarlo, al final lo abandonó a su suerte, repudiándolo.  

El joven primate creció entre golpes y desprecios, cuando se hizo adulto abandonó el Clan junto a otros jóvenes díscolos e inadaptados como él.

La vida de nuestro protagonista fué una vida sin amor, sin amor de madre, sin amor de padre, sin amor de hermanos y sin amor de familia.

La vida que llevó junto a sus compañeros de escapada fué la de una banda al margen de las normas, una vida de violencia y de robos contra otros clanes, una vida llena de ira, de odio y con una gran sed de venganza, venganza para mitigar su dolor interior y su falta de amor.

Cuando el grupo (La Banda) se sintió lo suficientemente fuerte volvieron a su casa original, al lugar donde nacieron, allí en las copas de los árboles derrocaron al lider que gobernaba y nuestro protagonista se erigió en el nuevo lider, por supuesto con el consenso de "La Banda".

A partir de la llegada del nuevo lider todo empezó a cambiar en el Clan de los  primates de las copas de los árboles, este nuevo jefe nunca estaba satisfecho con lo que tenía, siempre quería más. (Si hubiera ido a consultar a un psicólogo, le habría dicho que mientras no sanée su corazón llenándolo de cosas positivas, nunca tendría paz de espíritu y siempre estaría amargado y resentido. Pero claro era un primate y no podía acceder a esa ayuda y por supuesto nunca entendería lo que le estaban diciendo). 

Primero se guerreó con sus vecinos de abajo quitándoles una parte de sus comederos, como vió que fue fácil quitarles una parte de sus comederos quiso echarlos de los árboles en los que habían vivido siempre, y se desató la guerra entre los dos clanes.

Los primates que vivían en el suelo al ver que también ellos corrían el riesgo de perder sus refugios de los árboles, donde pasaban la noche y se escondían de los peligros, se rebelaron contra los usurpadores y se unieron a los primates de la parte baja de los árboles.

La lucha fué cruel e incruenta, los muertos y heridos se contaban a decenas, la lucha se desarroyaba árbol por árbol. Las primeras victimas fueron mayormente las crias y las hembras, luego cualquiera era victima. 

La guerra poco a poco se inclinaba a favor de los agredidos, en ese momento el lider agresor propuso a los suyos dar fuego a los árboles para así exterminar a sus enemigos. (Su odio era tan grande que no le importaba que en la quema podría morir su propia gente, decía que eso eran daños colaterales).

En reunión secreta, los miembros de "La Banda" decidieron quitar a su jefe del cargo, y expulsarlo para siempre de sus territorios, por el bien de ellos y por el bien del Clan. 

Dicho y hecho. Nuestro protagonista albino desapareció de la escena.

Una vez sustituido ha el causante del desaguisado y con el paso de mucho tiempo, gracias a la tolerancia de todas las partes, las cosas volvieron a la normalidad anterior. 

 

                    Salud para todas y todos, vuestra amiga Margot.

El Amor siempre está, solo espera que le abras la Puerta.

Saludos, señoras y señores, lo primero muchas gracias a Margot por permitirme publicar mi pequeña historia, y como ya la he explicado a Margot, necesitaba contarla, necesitaba explayarme y este es el mejor medio para mí.

Tengo 72 años, soy divorciada desde hace 30 años, y desde entonces desterré el amor de mi vida, para siempre, o eso creía yo...

Todo empezó a lo tonto, yo suelo bajar a un parque que tengo cerca de mi vivienda, bajo con un libro y me entretengo un rato leyéndolo, y en otros momentos mirando lo que pasa mi alrededor.

En un banco enfrente del mío empezó a sentarse un caballero, un señor, esa fué mi primera impresión. El caso es que un día y sin saber porqué levante la vista, y al mirar al frente me encontré con los ojos del señor que también me estaban mirando, y allí me quedé hipnotizada, mirándolo, y así estuvimos un buen rato, el caso que yo estaba tranquila y feliz, y parecía que también él lo estaba disfrutando. 

Luego el señor con una sonrisa complice, picarona, pero sin ninguna malicia, se levantó y se sentó a mi lado, se presentó y hasta ahora.

Y lo que siento por él es un torbellino de emociones...

Un susurro, una mirada suya y mi cuerpo entero se estremece, nuestros encuentros ocasionales estimulan mis sentidos, despierta en mí sentimientos olvidados y que pensé que nunca más volvería a sentir.

No entiendo porque a mi edad me siento como una jovencita, como una colegiala.

Pienso en él a todas las horas, y bajo al parque a estar con él, para verle, para escucharle, para admirarle.

Cuando estoy con él, estoy embobada, muchas veces digo hasta tonterías que el hace como que no las ha escuchado, y otras veces las acepta con tanta normalidad que me siento la persona más feliz del Mundo.

Cuando estoy a su lado mi corazón bombea con tanta potencia que devuelve el color rosa a mi cara, a mis manos, a todo mi cuerpo. A veces cuando me roza, hasta me humedezco.

Me digo muchas veces, hoy no bajes al parque, se fuerte, esto que te pasa son cosas de tu imaginación, olvídalo, pero ese día que me resisto es todavía peor, porque entonces bajo como una furibunda a su encuentro.

Se que a mi edad esto que me pasa se podría catalogar de ridículo, por lo menos esto pensaría yo si alguien me contara esta historia, pero no lo puedo evitar, es superior a mí, estoy enamorada como una cria.

Sé que si sigo adelante con estos encuentros me puedo estrellar, pero no me importa, he decidido seguir adelante con todas las consecuencias.

Sueño y vivo para verle, no me puedo resistir a sus encantos, solo pienso en estar junto a él, sentada en el banco del parque, "nuestro banco", donde nos pasamos horas hablando sin cansarnos.

Esta es toda mi ilusión, y sé que quizás pueda sonar a locura, pero estos encuentros y él por supuesto, se han convertido en TODA MI VIDA. 

 

                                 Muchas gracias, una persona enamorada.

 

 

 

 


CARTA POR UN AMIGO, con Alzheimer.

La Vida te ha sorprendido con un duro golpe que nunca te habrìas esperado.

Todo tu mundo se ha venido abajo cuando lo tenías todo para disfrutar... de tu esposa, de tus hijos, de tus nietos, y de tu bien ganada jubilación. 

La enfermedad te trajo a mí, aunque yo nunca hubiera querido que fuese así, pero la Vida tiene sus propios planes y eso es todo lo que hay, a veces para bien y otras para no tanto.

En la cima de la Montaña un hombre solo. Se haya hablando con su amà, del amor que siente por ella, de lo mucho que la extraña y de su necesidad por tenerla, ya la perdió una vez y no quiere perderla de nuevo, cuanto amor de siempre guardado y ahora por fin encontrado.

En la cima de la Montaña un hombre solo. Con sus pensamientos, con su soledad, en su cabeza mil historias se suceden cada segundo y no las sabe procesar. Un enemigo furioso se ha colado en su cuerpo y no lo deja en paz. 

En la cima de la Montaña un hombre solo. Los recuerdos le brotan como a un geiser, sin control y a toda velocidad, son recuerdos infantiles que se mezclan con otros más recientes que no puede controlar, su cabeza le va a estallar, necesita parar de pensar, pero no puede parar. 

En la cima de la Montaña un hombre solo. Cerca de èl muchas personas, (y como en sombras èl las presiente), se acercan y le abrazan, le dan cariño, lo quieren, y todo esto èl lo sabe, el hombre lo siente.

En la cima de la Montaña un hombre solo. Su soledad no es deseada, pero su enfermedad lo aisla de los demás. Le gustaría decirles a todos los que le rodean que los quiere, que agradece sus muchos esfuerzos y que cuando parlotea sin sentido, les está dando las gracias por su cariño.

En la cima de la Montaña un hombre solo. Ahora le ha tocado a èl, mañana podría tocarle a cualquiera de nosotros. 

En la cima de la Montaña un hombre solo. Solo dentro de su soledad, pero no solo con su enfermedad y èl lo sabe. 

Sabe que cuando lo abrazo lo estoy queriendo, y él se deja abrazar y me devuelve el abrazo.

También sabe confiar en mí, cuando le cojo de la mano para guiarle por este "Mundo" de realidades que no percibe, ya que para él son todo sombras.

Cuando me mira, su mirada de gratitud es mi mejor recompensa, una recompensa que reconforta mi corazón haciéndome más humano, dándome mucho más que todo lo que yo le pudiera estar dando. 

En la cima de la Montaña un hombre solo. Un hombre que tiene sentimientos aunque no los pueda expresar. Un hombre que es hijo, hermano, amigo, esposo, padre, abuelo, etc.

Este hombre que se encuentra en la cima de la Montaña, tiene una enfermedad degenerativa incurable, pero aún y con todo, sigue siendo un ser humano como cualquiera de nosotros. Dentro de él sigue existiendo una persona, una persona que siempre será amada y recordada.

En apoyo para todas las personas enfermas, y tambièn para todas las personas que los cuidan. 

 

                       Salud para todas y todos, Jesùs.

CREO QUE ESTO...MUCHOS NO LO SABEN.

La Vida es muchas cosas, lo que no es por mucho que lo queramos, un jardìn de infancia.

A menudo me pregunto si he obrado bien y en general a lo largo de mi vida, y la respuesta es que sí. (Por supuesto todo bajo mi punto de vista).

Por supuesto estoy segura de que tendré detractores, y doy como sentado que también tendré personas que estén a mi favor.

Después de tantos años, de tanto esfuerzo, (en mi caso siempre pensé que esteril, cosa que con el tiempo he visto que no ha sido así), de tantas experiencias pasadas y de tantas batallas... Me doy cuenta de la importancia que tiene vivir la Vida, aún con sus "Trabas y Dificultades".

Por supuesto que no creo ser ninguna martir, y por supuesto estoy segura de que soy una persona afortunada por vivir en un País Europeo como es España, y no en cualquier otro país del Mundo sin Democracia, lugares donde impera la Tiranía, la Falta de Oportunidades para Todos, la Pobreza, la Injusticia, sin Libertad Individual ni Colectiva, sin Sanidad gratuita, sin garantías procesales, etc. 

Lo que quiero decir es que la vida que he vivido, mi vida, con mis aciertos y con mis equivocaciones y también con la "Sal" que se ha añadido sola, me sirve ahora que he perdido efervescencia (como la gaseosa), para valorar las cosas de otra manera y entenderme a mi misma mucho mejor que nunca.

Ahora que paso de los 60... puedo decir sin riesgo a equivocarme que entiendo mi vida, que entiendo a los demás, aunque no esté siempre de acuerdo con ellas y ellos, que veo la importancia de callarme cuando no tengo razón, que puedo callarme cuando la tengo, que no me importa el que dirán, que me interesan las historias que me cuentan los demás, que no soy una coñazo (perdón) que vaya contando a la primera que pasa sus problemas, que lo primero que ofrezco es una sonrisa, cordialidad, alegría, y por supuesto para mí lo más importante, ya no le pido nada a la Vida, he aprendido a dejarme llevar por ella...

La VIDA para todos es un viaje a lo desconocido, y es la única oportunidad que tenemos de existir como especie.

Con una poquita de imaginación, la veremos como un trabajo en el que empezamos de aprendices, con los años después de dura tarea, de contratiempos y de alegrías, lo llegamos a dominar, siendo capaces de resolver cualquier dificultad, y además de hacerlo sin pensarlo si quiera..."Como si no costara nada".

Para mí esto es la Vida. Vivencias que tenemos que pasar para entenderla y entendernos. Vivencias que tendremos que pasar para llegar a ser las mejores personas. Vivencias que nos servirán para pasar por ella..."Como si no costara nada".

Tendremos que desprendernos de adornos y de poses que solo sirven para separarnos.  Comprender que no estamos solos en este Mundo y dejarlo mejor de lo que lo encontramos.

Hacer el bien sin cuestionartelo, para poder dormir tranquilas y tranquilos, sin cargas de conciencia porque hemos hecho lo correcto.

Y ver por fin que nosotros al final desapareceremos como individuos, que solo somos un eslabón más de una cadena de seres humanos que se remonta a miles de años antes de nosotros. Solo eso... 

             

              Saludos y mucha salud, vuestra amiga, Margot. 


PARA CAMBIAR DE RUMBO, NUNCA ES TARDE.

Un hombre subía a la cima de la Montaña, (cargaba con una mochila abultada y pesada), era una rutina que estaba acostumbrado a hacer.

Su vida siempre había sido dura y con muchas dificultades, pero el hombre nunca se paró a pensar en ellas, simplemente agachaba la cabeza y seguìa adelante, siempre hacia adelante.

Nuestro personaje nunca tuvo reconocimiento, ni agradecimiento, ni siquiera afecto por su esfuerzo realizado y del que otros se beneficiaron.

Este dìa, el hombre fiel a su rutina, subìa al Monte como cada día, por el camino se encontró con un desvío que no recordaba, (posiblemente ese sendero siempre había estado allí, pero como subía muy esforzado y sin levantar la cabeza del suelo nunca lo viò), el hombre sin saber porqué, o quizás sí, por primera vez en toda su vida, sacó los pies del sendero habitual y los puso a caminar por el nuevo desvío encontrado. 

El desvío era un sendero estrecho que fué ampliándose hasta hacerse un camino, y el camino le llevó a un bosque de arbolado muy frondoso, hermoso y desconocido para él.

El hombre estaba maravillado por la belleza de su entorno, la Naturaleza todo lo envolvía, los árboles eran altos y gruesos, daban la impresión de ser viejos regordetes descansando después de una gran comilona. 

El hombre siguió andando por el bosque, y se encontró con un claro de hierba verde, que milagrosamente allí estaba como aparecida por arte de magia. 

Dejando en el suelo la mochila que siempre llevaba, se sentó, y luego se tumbó sobre la hierba, a disfrutar del momento.  

La brisa le acariciaba las mejillas, relajado, tranquilo y en asueto, allí estuvo un rato, al principio sin pensar, luego pensando.

El hombre de nuestra historia se levantó, y sin recoger la mochila con la que había cargado toda su vida, siguió por el camino que continuaba hacia adelante, sin mirar atrás, y siguió su camino hasta desaparecer en la profundidad del Bosque.

 

                         

                                    Salud para todos, y todas, Jesús.